Hay proyectos que destacan por una solución hecha a medida, por su complejidad técnica, su durabilidad comprobada o por el impacto que generan.
El caso de éxito que presentamos hoy reúne la mayoría de estas cualidades.
Para entender qué lo hace ejemplar, nos trasladamos al lugar donde se hizo realidad y escuchamos a quienes lo impulsaron, diseñaron e instalaron: nuestros clientes.
Proyecto: Instalación fotovoltaica sobre cubierta industrial
Solución ofrecida: Bandeja industrial aislante 66, Soporte para azotea, raíl, tuerca raíl, curvas planas, derivaciones en T, pernos rápidos, Amarres 22HD
Potencia instalada: 135,72 kWp Reducción estimada de emisiones: 30 toneladas de CO₂ al año
En los alrededores de Madrid, la propiedad de una fábrica decidió renovar su modelo energético. Más de 2.000 m² de cubierta ofrecían el espacio necesario para instalar 232 paneles fotovoltaicos y producir electricidad en el mismo lugar donde se consume. El proyecto debía integrarse en una infraestructura con más de tres décadas de antigüedad, responder a los fuertes vientos de la zona y conducir el cableado hasta los inversores a través de varios pasos cortafuegos.
En Unex llevamos más de 60 años fabricando sistemas aislantes innovadores para la gestión del cableado. Esta especialización se ha visto reflejada en nuestra participación en proyectos fotovoltaicos en distintos países, donde la seguridad eléctrica, la durabilidad, la facilidad de instalación y la información ambiental documentada forman parte de una misma decisión técnica.
Por eso, al escuchar las condiciones de esta obra, vimos con claridad cómo podíamos aportar una solución adaptada al proyecto.
La propuesta combinó la Bandeja portacables aislante 66 con Soporte para azoteas, curvas planas, derivaciones en T, pernos y Amarres 22 HD. Un sistema completo para conducir, soportar y fijar los cables desde los paneles hasta los inversores, adaptarse a las particularidades de la cubierta y mantener sus prestaciones ante una exposición prolongada al exterior.
En Unex, acompañar a nuestros clientes también forma parte de la solución.
Por eso, pasado un tiempo desde la puesta en marcha, regresamos a la fábrica para escuchar, de primera mano, cómo había respondido el sistema en condiciones reales. La propiedad, la ingeniería y la empresa instaladora compartieron con nosotros los resultados desde sus respectivas experiencias.
Ángel Sánchez, representante de sistemas de la propiedad, explica qué motivó la inversión:
«Como industria, tenemos la responsabilidad de reducir nuestro impacto. La instalación fotovoltaica nos ayuda a disminuir nuestra huella de carbono y a avanzar hacia un modelo más sostenible. También representa una inversión que se amortiza en pocos años y permite reducir costes a corto plazo».
Para la fábrica, los beneficios comienzan con la energía generada, la reducción de emisiones y el ahorro económico. La durabilidad de los componentes permite proyectar ese valor durante toda la vida útil de la planta.
En este punto, las soluciones Unex aportan protección y estabilidad al recorrido del cableado. Sus materias primas de formulación propia están preparadas para una exposición prolongada al exterior y ayudan a limitar futuras sustituciones e intervenciones de mantenimiento. Así, la propiedad cuenta con una instalación pensada para seguir funcionando una vez alcanzado el periodo de amortización.
Para la ingeniería, el desafío más grande del proyecto fue integrar una nueva planta fotovoltaica en una infraestructura con más de 30 años.
La cubierta, los fuertes vientos de la zona y los pasos cortafuegos condicionaban tanto la distribución de los paneles como el recorrido del cableado hasta los inversores.
Rocío Martínez, ingeniera industrial de Aguilera Ingenieros, explica que la selección de materiales fiables fue fundamental para acompañar la vida útil prevista para la planta:
«Para nosotros, la sostenibilidad abarca el ciclo de vida de la instalación y de sus componentes. Por eso, al especificar los materiales, valoramos las soluciones que cuentan con información ambiental documentada, como las Declaraciones Ambientales de Producto de las Bandejas portacables aislantes Unex».
Así, para la ingeniería, el beneficio se concretó en una instalación integrada en el edificio, con un recorrido continuo hasta los inversores y una selección de materiales alineada con la seguridad, la durabilidad y los criterios medioambientales del proyecto.
Para la empresa instaladora, Elecnor, las ventajas de nuestra solución se hicieron evidentes durante el montaje. El carácter aislante de la Bandeja portacables aislante 66 aportó seguridad eléctrica, mientras que su facilidad de corte permitió adaptar el trazado directamente sobre la cubierta y resolver con precisión los pasos hacia los inversores.
Jorge Bueno Sobrino, ingeniero eléctrico y jefe de obra, explica cómo respondió el sistema en obra:
«La Bandeja portacables aislante 66 nos facilitó mucho el trabajo. Su corte limpio, sin chispas ni rebabas, permitió realizar ajustes con precisión y agilizar el montaje. Además, al tratarse de un sistema eléctricamente aislante, aporta mayor seguridad durante la instalación y el mantenimiento».
El soporte para azoteas, las curvas y las derivaciones en T permitieron, además, resolver los cambios de dirección con accesorios del propio sistema. Los pernos rápidos agilizaron la unión de los tramos gracias a su montaje a presión, con una sola mano y sin herramientas.
La solución también consiguió preservar la cubierta. La tuerca raíl y la tuerca raíl, facilitaron una instalación lastrada, sin perforaciones que pudieran afectar a su impermeabilización.
«El sistema permitió fijar la bandeja de forma rápida sin taladrar la cubierta. Las curvas, las derivaciones y los pernos rápidos nos ayudaron a optimizar los tiempos. Además, los Amarres 22 y 22HD mantuvieron los cables y tubos sujetos con una solución preparada para la exposición al exterior».
La Bandeja portacables aislante 66 mantiene sus propiedades después del corte, se instala sin puesta a tierra y evita los riesgos asociados a la corrosión. Para la empresa instaladora, estas características se traducen en un sistema seguro, fácil de manipular y preparado para responder a las condiciones de una cubierta fotovoltaica. Por su parte, las Amarres 22HD ayudan a aumentar la rentabilidad de las instalaciones, al aportar durabilidad.
En este proyecto, cada decisión técnica encontró su reflejo en la obra: el trazado se adaptó a la cubierta sin necesidad de perforarla, el sistema aportó seguridad eléctrica y el montaje avanzó con soluciones preparadas para una exposición prolongada al exterior. Podemos decir que fue una instalación muy bien resuelta.
Ahora puedes conocer la experiencia completa en el vídeo:
Agradecemos a la propiedad, a Aguilera Ingenieros y a Elecnor su confianza y su disposición para compartir el proyecto.
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