El Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (REBT) se encuentra inmerso en un proceso de revisión normativa que responde a la evolución del sector eléctrico en las últimas dos décadas. La incorporación de nuevas formas de generación de energía, el aumento de electrificación y los avances en seguridad y eficiencia han hecho necesaria una actualización progresiva del reglamento, estructurada en distintos bloques de modificación.
En Unex llevamos años siguiendo de cerca la evolución del REBT, tanto en su desarrollo normativo como en su aplicación práctica en las instalaciones. Nuestro trabajo con instaladores, prescriptores e ingenierías nos permite identificar cómo estos cambios afectan al diseño, la ejecución y el mantenimiento de los proyectos. Ese acompañamiento técnico forma parte de nuestro compromiso con la seguridad de las personas y las instalaciones, reflejado en nuestro lema Keeping you safer.
En este artículo analizamos algunas de las claves del primer bloque de actualización, cuya entrada en vigor está prevista para este año y que introduce cambios relevantes que conviene empezar a tener en cuenta.
La principal novedad de este primer bloque es la incorporación de la nueva Instrucción Técnica Complementaria ITC-BT-53, centrada en las instalaciones en corriente continua, con un enfoque específico en los sistemas fotovoltaicos. Esta ITC responde a la creciente implantación de soluciones energéticas basadas en generación distribuida y autoconsumo, y supondrá un marco técnico y normativo actualizado.
Si trabajas con instalaciones fotovoltaicas o con sistemas en corriente continua, este cambio introduce nuevos criterios normativos que ya no podrán tratarse como recomendaciones.
Este primer bloque también revisa varias Instrucciones Técnicas Complementarias relacionadas con las instalaciones de enlace. El cambio más relevante afecta a la actual ITC-BT-15, que pasa a denominarse ITC-BT-16: Instalaciones interiores. Derivaciones individuales. Más allá del cambio de numeración, la nueva ITC refuerza los criterios de diseño, protección y ejecución de las derivaciones individuales, teniendo en cuenta el aumento de la demanda eléctrica, la electrificación de nuevos usos -como el vehículo eléctrico o el autoconsumo- y la evolución de los requisitos de seguridad y eficiencia. Estos cambios afectan directamente a cómo se dimensionan y ejecutan las instalaciones interiores, obligando a revisar algunos criterios habituales en proyectos nuevos y reformas.
Otro de los cambios relevantes incluido en este primer bloque afecta a la ITC-BT-05, que amplía su alcance más allá de las verificaciones e inspecciones para incluir el mantenimiento obligatorio de determinadas instalaciones eléctrica.
Los titulares de estas instalaciones deberán contar con un servicio de mantenimiento que garantice la realización de revisiones, pruebas y mediciones periódicas, con el objetivo de preservar la instalación en condiciones óptimas de seguridad y funcionamiento, conforme a la normativa vigente y a las directrices de las normas técnicas aplicables.
Estas actuaciones de mantenimiento deberán realizarse, al menos, una vez al año. Entre las comprobaciones específicas destaca la verificación del sistema de puesta a tierra, tal como lo requiere la ITC-BT-18, un aspecto clave para la protección frente a fallos eléctricos a lo largo de la vida útil de la instalación.
En resumen, la actualización del REBT no se limita a incorporar nuevos requisitos, sino que busca facilitar una aplicación más clara y coherente de la normativa en las instalaciones reales.
De esta manera, su implantación facilitará que los profesionales del sector se adapten de forma ordenada a los nuevos requisitos técnicos y legales del REBT.
Si quieres saber más sobre cómo estos cambios pueden afectar a la prescripción o instalaciones de canalizaciones y sistemas de gestión de cableado en tus proyectos, contacta con nosotros. Estaremos encantados de ayudarte.